Flotaban orgasmos bajo el sol ~
La dama de negro se recostaba sobre sus joyas,
y todos sus hijos bastardos correteaban por el jardín.

No tenía costumbres. Ni culpas, ni religión.  
Aplastaba cabezas para llenarse el corazón,  y comprar más vestidos de gala.

Tenía enemigos muertos, veneno en el cajón.
Y cuándo intentaban arrastrarla al infierno, bailaba con todos en el salón.

Pero una noche de invierno se subió a una torre muy alta
y se aventó al vacío sin dejar ni una carta.

Sus hijos supieron que se la tragó la tierra para que al fin…
Todos sus demonios tuvieran un festín.